Remesa documentaria

La remesa documentaria, denominada en América Latina «cobranza», es un medio de cobro/pago utilizado en las operaciones de comercio exterior mediante el que un exportador entrega un conjunto de documentos comerciales y financieros en su banco para que éste gestione con el banco del importador el cobro o la aceptación de una letra de cambio por el importe de la operación, contra la entrega de los documentos. En este medio de pago, a diferencia del crédito documentario, la iniciativa para el pago de la operación la toma el exportador. La operativa es la siguiente:

• El exportador envía la mercancía al lugar convenido.

• Elabora los documentos que ha solicitado el importador (factura comercial, documentos de trasporte y seguro, certificados, etc.) y los entrega en su banco, acompañados de una letra de cambio a la vista o a plazo, a cargo del importador y por el importe de la operación.

• Instruye a su banco para que envíe los documentos al banco del importador. Entre las instrucciones indicará si los documentos se deben entregar al importador contra la aceptación de la letra D/A (pago aplazado) o contra el pago de la letra D/P (pago a la vista).

El importador, si cumple con la aceptación o el pago de la letra, recibe la documentación que le permite despachar la mercancía. El uso de este medio de pago representa un grado de confianza intermedio entre el exportador y el importador, frente al crédito documentario (grado de confianza mínimo) y la transferencia bancaria (grado de confianza máximo). El riesgo del exportador radica en la negativa del importador a aceptar o pagar la letra, ya que si bien podrá mantener la propiedad de la mercancía ésta se encuentra situada en el país de destino con las consiguientes dificultades para venderla a otro cliente o los gastos de transporte para devolverla al país de origen. En el caso de que sea una remesa contra aceptación de la letra, el riesgo del exportador es mayor ya que el importador puede retirar la mercancía y, posteriormente, no hacer frente al pago. El exportador tendrá que dar instrucciones a su banco con respecto al protesto o no de la letra de cambio en el caso de falta de aceptación o pago.